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viernes, 6 de noviembre de 2015

10 tips a tener en cuenta a la hora de hacer un trio con tu pareja

Llevo 12 años con mi pareja, y desde hace aproximadamente 8 años decidimos abrir la relación, con la única condición que los dos compartiríamos con la misma persona… nada de hacerlo por separado.
Si usted quiere intentarlo, debe tener en cuenta estos puntos desde  nuestra experiencia, es muy divertido pero puede que se te salga de las manos…

1.Separar siempre lo sexual de lo sentimental…

2.Si la tercera persona comienza a mandarle mensajes a solo uno de la pareja , corta, esto traerá problemas en el futuro..

3.Intentar no repetir siempre con la misma persona, el roce hace el cariño, y te vas involucrando en un trío amoroso que puede que no salga bien.

4.Claridad , el tercero siempre debe saber que el  es una diversión, un aire para la relación, que puede surgir una linda amistad pero nada mas..  el decidirá en lo que se esta metiendo .

5.Evitar ponerle condiciones, tales como : no nos gustaría verte con otro,  avísanos cuando salgas etc, le darás pie a que el también los condicione.

6.Evitar los celos de cualquiera de las partes, si esto pasa es muy mala señal, no tendrá buen  final…

7.Evitar situaciones en que alguno de los dos se quede solo con el tercero..  no te imaginas lo que pueda pasar o lo que pueden hablar… Cuestión de confianza, pero mejor evitarlo

8.Intentar que la persona que elijan sea mas o menos de la misma edad , si son muy niños, puede acarrear inconvenientes.  Como decimos aquí, en Cali, Colombia “quien con niños se acuesta , cagado amanece”

9.No permitas que se ponga tu ropa, esto le dará mas alas, y en poco tiempo tu armario lo notara..

10.Lo mas importante es que tú y tu pareja , tengan claro que pase lo que pase, y venga quien venga, la pareja son ustedes, y el que viene entrara solo hasta donde ustedes lo permitan.

Es tu desicion … Piénsalo… 

FUENTE: http://www.usandbath.com/10-tips-a-tener-en-cuenta-a-la-hora-de-hacer-un-trio-con-tu-pareja/

lunes, 2 de noviembre de 2015

Tipos de noviazgo


¿Qué es un noviazgo?

La palabra noviazgo se puede definir como el vínculo sentimental entre dos personas, que se concreta en una relación. Se lo puede distinguir a partir de las demostraciones de cariño que se hacen tanto en público como en privado y estas van desde besos y caricias, hasta regalos o sorpresas.

Clases de noviazgos

A lo largo de la vida, una persona experimenta diversidad de relaciones, una forma de clasificarlas puede ser la siguiente:

Noviazgo inmortal: son la clase de personas que se conocen en la adolescencia, están años y años juntos, pero nunca llegan a algo definido. La abuela pregunta siempre cuando se van a casar, los amigos no saben si son amigos o novios, tal vez se amen, pero no es algo que demuestren.

Noviazgo mañanero: es el típico noviazgo de colegio, se enamoran desde muy chiquitos y piensan que van a ser pareja por toda la vida. A veces esto resulta, y a veces, no.

Noviazgo cadena: se trata de esos novios que se prometen no dejarse nunca, y al otro día se pelean, se separan, pasan unos días y vuelven a estar juntos, a inventar nuevas promesas y así sucesivamente. Una verdadera cadena de “voy y vengo”.

Noviazgo lágrimas de cocodrilo: la idea principal es llorar hasta lograr el objetivo, no importa cuánto haya que hacerlo.

Noviazgo almíbar: son esas personas que derraman dulzura hacia su ser amado, y a veces desde una mirada externa puede sentirse bastante empalagoso.

Noviazgo súper humano: se puede observar en las relaciones con pasados problemáticos, emocionales o físicos, en donde el príncipe viene a rescatar a la princesa y por eso se piensa que la salvo de algo o viene a solucionar sus problemas.

Noviazgo terrorista: de cualquier forma, siempre termina explotando. Hacen faltas excusas para que todo se produzca.

Noviazgo jugando a las escondidas: se encuentran cuando nadie los ve, cuando es todo muy secreto. Tal vez que tienen algún plan futuro, pero la sorpresa va a ser para todos, cuando los descubran, ya que de puertas hacia afuera son “solo amigos”.

Noviazgo boomerang: se tiran con todo lo que encuentran, se dejan y al tiempo vuelven.

Noviazgo pajarito: muy psicológico, cuando buscan en su pareja las actitudes y rasgos de sus padres. Es decir que los cuide, los cobije de sus problemas, y todo lo que hacen los padres.

Noviazgo “Colon el conquistador”: ocurre cuando las personas quieren ir mas y más lejos, conquistar todo lo que encuentren a su paso, hasta que se tropiezan con otro que los baja del barco y los lleva a la iglesia.

Noviazgo “antes de los 30”: dicen las malas lenguas, que si a los 30 una persona se casó, es una soltera “de hecho”. Así es que se conforman parejas que muchas veces no funcionan muy bien, pero que perpetúan por temor a formar parte del grupo de los solteros.

Noviazgo agua y aceite: no tienen ningún interés en común. Ella quiere ir al cine a mirar una película romántica y él prefiere mil veces las de acción, sería mejor que nunca se juntaran.


Fuente: http://www.tipos.co/tipos-de-noviazgo

Tipos de pareja segun orientación, sentimientos y sexo

¿Qué son las “parejas”?

Se denomina pareja a la relación entre dos personas, del mismo o distinto sexo, afectiva y sentimentalmente. Estas comparten un vínculo especial marcado por características propias y personales.

Formas de parejas

Su clasificación varía según la cantidad de miembros que comparten el vínculo, el sexo de los participantes o bien según los sentimientos y personalidades que expresa cada miembro de la misma.

Según la cantidad de miembros:

-Parejas monógamas: Estas parejas se caracterizan por ser solamente de dos miembros, es decir, una persona tiene una sola pareja. Es el más común de los casos y el más aceptado en el mundo occidental, ya que la mayoría de los individuos no están dispuestos a “compartir” a su otra mitad.
-Parejas bígamas: son parejas en las que intervienen tres personas, es decir, uno de los miembros cuenta con dos parejas. Estas relaciones no son legales en todos los países, no es posible contraer matrimonio con dos personas diferentes en cualquier lugar del mundo. Al mismo tiempo se trata de personas muy tolerantes y parejas que pueden ser muy inestables si los celos abundan.
-Parejas polígamas: Un miembro de esta pareja contrae vínculos con tres o más personas. Estos tipos de parejas son comunes en países orientales y en la religión musulmana. El hombre es el que tiene el derecho de elegir muchas esposas, conocido como aren.

Según el sexo:

-Parejas heterosexuales: se caracterizan porque sus miembros son de sexo opuesto: mujer y hombre.
-Parejas homosexuales: sus miembros entablan una relación entre otra persona del mismo sexo: un hombre con un hombre o una mujer con una mujer. Actualmente, no existen muchos países que aprueben el matrimonio en estos casos.
-Parejas bisexuales: Las personas que integran estos tipos de relaciones se caracterizan por no tener preferencias según el sexo, es decir, una mujer puede estar interesada tanto en hombres como mujeres y viceversa.

Según las características personales y sentimentales:

-Pareja liberal: los miembros entablan una relación muy particular en la que ninguno de los dos tiene derecho de reclamarle nada al otro. Cada uno puede hacer lo que quiera, suelen salir por separado y hasta ver a otras personas. Generalmente estas relaciones son más del tipo sexual. Pueden o no fijar reglas, como que no esta permitido sentir celos ni exigir verse todos los días, etc.
-Pareja posesiva: Son todo lo contrario a la pareja liberal. Sus miembros controlan absolutamente todo lo relacionado con su pareja. Suelen ir juntos a todos lados y la regla principal es contarle todo al otro. Los celos son los principales protagonistas en este tipo de relación y se caracteriza a su vez por no poder tener ningún secreto ni vida privada.
-Pareja indiferente: puede determinarse como acostumbramiento. Los miembros de esta relación son cariñosos el uno con el otro, ni se besan ni abrazan, etc. Discuten mucho y poco le importa la otra persona. Sin embargo no se separan y pueden continuar de esta manera durante muchos años o toda la vida.
-Pareja empalagosa: Contrariamente a la pareja indiferente, sus miembros no paran de demostrar su amor y cariño, tanto en privado como públicamente. Los besos, caricias, abrazos, etc. suelen ser los protagonistas en esta relación. Puede definirse también como una etapa en la relación, principalmente al comienzo, donde abundan las frases dulces hasta cursis y las miradas embelesadas.
-Pareja dependiente: Uno de sus miembros esta completamente sometido al otro. Este no decide nada en absoluto, siempre hace u opina lo que el otro y no puede resolver nada por si mismo. Estas relaciones suelen ser muy peligrosas ya que si el dependiente es dejado por el otro esto puede llevar a una depresión profunda y hasta el suicidio.
-Pareja destructiva: La base de su relación se caracteriza por discutir todo el tiempo, por cosas sin sentido y muy superficiales. Su costumbre se basa en encontrar temas y situaciones para batallar contra el otro. Esto puede tener muy malas consecuencias ya que podría terminar en violencia no solo verbal, sino también física
-Pareja perfecta: sus protagonistas se empeñan en mostrarle al mundo su perfecta relación de pareja, lo bien que se encuentran sentimental y económicamente o intelectualmente, etc. Su relación suele ser “para afuera” y generalmente puertas adentro no tiene ninguna veracidad.
-Pareja madura: Los miembros de esta relación se respetan mutuamente y cada uno tiene sus tiempos. Comparten cosas, salidas, sentimientos, etc. pero también mantienen una vida separados, es decir, cada uno tiene su grupo de amigos, sus actividades, etc. Es la relación a la que todos deberíamos intentar llegar.


Fuente: http://www.tipos.co/tipos-de-parejas/

Los infieles no aprueban las relaciones liberales

Una encuesta realizada por el portal Victoria Milan revela que la mayoría de las personas que tienen aventuras extramatrimoniales nunca tendrían relaciones liberales o participarían en un intercambio de parejas. Estos sorprendentes resultados proceden de los usuarios activos del web y resaltan una curiosa vena moralista de los infieles.

Victoria Milan es una página de contactos para personas casadas o en pareja que buscan tener una aventura. En la encuesta han participado un total de 4.854 hombres y mujeres registrados en la web.

La mayoría de los encuestados confían en que nunca han sido engañados, además de suponer que su pareja no tiene ni idea de que lleva cuernos. Sin embargo, casi tres cuartas partes de las mujeres dicen que han descubierto a su pareja en alguna ocasión tonteando con una mujer. Por el contrario, sólo un tercio de los hombres aseguran haber sido testigos del coqueteo de su pareja con otro hombre.

Finalmente, más del 90% de los hombres y casi el 75% de las mujeres infieles nunca han pillado a sus parejas teniendo una aventura.

Otro dato destacable del estudio demuestra que la mayoría de las personas que tienen aventuras extraconyugales no están interesadas en tener una relación liberal. El 73% de los hombres y el 62% de las mujeres encuestadas aseguran que nunca se plantearían compartir a su pareja con alguien más.

Lo mismo sucede con el intercambio de parejas, tampoco es una opción que consideren los infieles, aunque sorprendentemente, las mujeres están más abiertas a hacerlo que los hombres, con el 32% y el 23% respectivamente.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vida/20150604/54431622481/infieles-no-aprueban-relaciones-liberales.html

Los cinco nuevos tipos diferentes de relaciones de pareja

“¿Es que acaso no podemos permitirnos relajar la cláusula de exclusividad de 24 horas, 7 días a la semana, de nuestros contratos de compromiso?” Esta es la pregunta que la siempre polémica periodista y presentadora Helen Croydon se hace en un artículo publicado esta misma semana en The Independent y que sirve para resumir su último trabajo, Que le den al cuento de hadas: la guía de una chica moderna sobre el sexo y el amor (John Blake Publishing Ltd.), publicado a principios de este mes en Reino Unido.

La tesis del volumen es muy directa: vivir juntos, casarse y tener dos niños ya hace mucho tiempo que no tiene por qué ser la única manera posible de realización personal y vital y, de hecho, ni siquiera es lo que mejor encaja con el ritmo que nuestra sociedad imprime. Croydon suele contar cómo, cada vez que asegura que no tiene ningún problema en pasar su vida sin marido e hijos, le responden que si desea morir sola. Pero, como afirma, hoy en día es casi imposible que tal cosa ocurra gracias a la conectividad de las redes sociales.

El problema es, en todo caso, la concepción que del amor tenemos hoy en día y que tan sólo tiene un par de siglos de antigüedad. Croydon recurre a una referencia de Elizabeth Gilbert, autora de Come, reza, ama, para recordar que “siempre que una cultura da su espalda a los matrimonios acordados a favor del matrimonio por amor, las tasas de divorcio se disparan”. ¿Por qué? Porque, como explica la autora, pedimos demasiado a nuestras parejas.

Hasta el siglo XVIII, el matrimonio tenía funcionalidades muy concretas. Mezclar linajes y establecer importantes relaciones con otras familias determinaban la mayor parte de los matrimonios, hasta que durante el siglo XIX, después de las profundas transformaciones que la Revolución Industrial comenzó a efectuar en la sociedad occidental, el individuo podía servirse del matrimonio como una forma de realización. Y ahí, afirma Croydon, comenzaron los problemas.

La autora da fe del comportamiento de sus amigos una vez se comprometen con otra persona. Tienen que estar pronto en casa (“¿qué pasa, sus parejas tienen miedo a la oscuridad?”), discuten continuamente por llegar a un acuerdo en la agenda de cada cual y, en definitiva, nos llevamos pequeñas decepciones hasta que llega la definitiva y nos separamos sólo para volver a comenzar con otra persona poco después.

El problema, explica Croydon, es que hemos sido criados en un “cuento de hadas” que no se corresponde con la realidad y que asegura que todos conoceremos a una persona que nos complete, y con la que compartiremos aficiones, creencias y la misma agenda social. Ya no sólo queremos sobrevivir, sino que esperamos que nuestra pareja nos llene completamente y atienda toda y cada una de nuestras necesidades.

Ya no sólo queremos sobrevivir, sino que esperamos que nuestra pareja nos haga felices

“Me he preocupado por las obligaciones fiscales de las parejas convencionales durante toda mi vida adulta”, se lamenta Croydon. Fue ello lo que le condujo a investigar sobre la historia de las relaciones y lo que la ciencia había dicho sobre el tema, que parece ser, se encontraba en consonancia con su filosofía vital. Por ejemplo, el profesor Eli Finkel presentaba recientemente un artículo en el que hablaba de cómo el matrimonio siempre decepciona por las grandes expectativas que genera, por lo que conocer a otras personas y repartirse un poco podría mejorar la salud de nuestra relación “oficial”. 

Los cinco jinetes del Apocalipsis marital
La fama precede a Croydon, autora del ya controvertido Sugar Daddy Diaries: Cuando una fantasía se convierte en una obsesión (Mainstream Publishing), en el que relataba la larga serie de aventuras amorosas que había mantenido con hombres mucho mayores (y más ricos) que ella. Aunque quizá esta no sea más que una de las innumerables muestras de cómo las relaciones modernas están cambiando nuestra manera de entender el amor. En un reciente artículo publicado en Metro, Croydon señalaba cuáles son las cinco tendencias más importantes que están surgiendo en el amor y en el sexo, y que dejan a la monogamia como un pacato reducto del pasado:

Flexisexuales
“Chicas que son chicos que quieren que los chicos sean chicas, que se lo montan con los chicos como si fuesen chicas y que se lo montan con las chicas como si fuesen chicos”, cantaban Blur en «Girls & Boys». Este trabalenguas podría servir para definir a los flexisexuales, una especie de bisexualidad en la que la exploración del sexo es esencial. Se trata de una especie de paso previo a las relaciones completamente abiertas, y su tendencia creciente viene demostrada por el significativo aumento del porcentaje de mujeres que han mantenido relaciones con personas de su mismo sexo en los últimos años.
Relaciones híbridas
También llamadas “mono/no-mono”, en ellas, uno de los miembros de la pareja se contenta con su monogamia mientras que el otro tiene la libertad para relacionarse con terceras personas. En muchos casos, la persona que permite que su pareja explore su deseo suele mostrar poco o ningún interés en el sexo, pero comprende las necesidades del otro.

Citas múltiples
O, como lo denomina Croydon, el equivalente a “pruebe antes de comprarlo”. Las redes sociales y las páginas de contactos han permitido que hoy en día cada vez más hombres y mujeres mantengan múltiples frentes abiertos tanto con el objetivo de divertirse como de elegir al candidato más apropiado para una relación a largo plazo.

Swingers pijos
Los clubes de intercambio de parejas han abandonado los locales oscuros para instalarse en los pisos más exclusivos de Nueva York o Londres. No se trata únicamente de treintañeros liberales, sino también, de aburridos cincuentones: Croydon relata la historia de una pareja que, después de que sus hijos abandonasen el hogar y dejasen el nido vacío, decidieron probar qué pasaba cuando se acostaban con otra persona.

Poliamor 
Uno de nuestros temas preferidos. Como recuerda Croydon, no es sinónimo de acostarse con muchas personas, sino de amar a varias. “El amor no es un recurso finito”, piensan los que creen en el poliamor, por lo que no tiene por qué estar limitado a una única persona, aunque en algunos casos haya un “amor primario” y otros de menor jerarquía. Como diría el presidente Mariano Rajoy, “it’s very difficult todo esto”. 

Fuente: El confidencial

¿Dos hombres, un camino? ¿has experimentado el poliamor?

¿Pero si también lo amo a él?

(Vos de Laura león) Dos hombreeees, un camino, dos hombres compartiendo el mismo hombre el mismo amooooor…

Un día leí que el amor parecía confundirse con la posesión, pero tiene que ver con la libertad, lo que sucede es que nadie sabe qué hacer con la libertad y no existe un manual práctico no religioso o que no esté lleno de paja que diga que el amor es entre dos personas nada más.

Hace algunos años aprendí a no decir “de esta agua no beberé”, ya que ahora no estoy bebiendo, estoy casi nadando. Mi comentario viene a que jamás me había planteado iniciar una la relación, no con uno, si no con dos chavos a la vez. Lo sé, muchos de ustedes las tiene, pero los chavos con los que salen ni enterados. El chiste aquí es que los dos muchachos están al corriente, me quieren y salimos en montón a cenar, al cine, a una fiesta, etc. Esto no es ser puto. Esto sólo una manifestación más de amor que, aunque nos parecería algo raro al estar instruidos dentro de una heteronormatividad donde los integrantes deben ser dos para que una relación funcione, pero… ¿y si no?

De la noche a la mañana me topé con una pareja que buscaba expandir su amor. La primera cita fue en un mall bastante nice de la ciudad donde vivo, yo fui a comprar libros como siempre, después tomamos una nieve, platicamos, los acompañe a comprarse ropa y caímos en la cuenta que sí, si había click. Nos llevamos bien, era la sal que le faltaba a su relación y ellos mis dos rebanas de pan que complementaban el sándwich. Estoy hablando ni más ni menos que del poliamor.

Con ellos aprendí que hay fidelidad, establecimos vínculos honestos como parejas. El estar con el otro no se traducía a engaño o traición porque estábamos de acuerdo. La comunicación y negociación siempre fue importante, había comprensión. Me sentía feliz al verlos felices a ellos. La cuestión era recíproca.

Salimos muchas veces. Nos llamábamos y no era sexo solamente, yo les cocinaba mis alimentos veganos, ellos rentaban películas y las veíamos juntos. Cuando al sexo se le da la prioridad respecto a otros asuntos importantes en la relación, las ideas de la gente sobre el poliamor son sesgadas.

Cuando le conté a mis amigos cercanos sobre mi nuevo estilo de vida, no me bajaban de promiscuo, de sólo buscar sexo, loco, querer llamar la atención y hasta me cuestionaban sobre lo qué les dirá a mis papas.

No es sólo una aventura o una fase, es una identidad. Con ellos llegue a conocer a más parejas poliamorosas e ir a sus reuniones y ser la única relación gay entre todos los de la fiesta. (Muchos creen que este tipo de reuniones son orgias cuando la verdad es otra) Me sentí cómodo y amado. Investigué del asunto mucho pues mí más grande temor es que ellos ya tenían años como pareja y yo podría ser como su nuevo juguete o un dildo más en la relación. Se revelaron diversos tipos de poliamor:

Polifidelidad: hay fidelidad establecida entre los miembros del grupo
Poligamia o poliandria: una persona se casa con varias esposas o esposos
Clan o tribu: el amor se da mediante redes complejas entre sus miembros, en base a una cuestión de identidad y cultura
Relaciones conexas: cada persona puede tener varias relaciones con diversos grados de importancia
Yo, como persona que necesita darle un nombre a todo, me proyecté en el futuro. Si triunfaba en esta relación (visualizándome casado con los dos en una boda a lo grande) añoraba que fuéramos una polifidelidad.

Pasaron los meses y con uno de los miembros entendí que su contraparte no estaba listo y no era bueno exigirle o ponerle un ultimátum: “si no le entras a esto nos dejamos”. Así fue como agarré mi corazón, mis sueños e ilusiones antes de que saliéramos dañados alguno de los tres y quedó en el intento.

Con esta experiencia quiero demostrar que el poliamor puede ser una alternativa viable a la monogamia. Para todo tipo de clases sociales, familias con niños, preferencias sexuales, etc. Al final no dejé de hablarles a mis “ex” intentos, “ex” dates o “ex” amoríos. Estamos en constante comunicación y salimos a cenar, nos apoyamos y somos grandes amigos.

Uno nunca sabe en dónde va a encontrar el amor y como diría Émile Armand: “sueño un país que ignore el sufrimiento, en el cual nadie de soledad padezca y los corazones se atrevan a la esperanza sin que un manto oscuro sus deseos ennegrezca”.

Fuente: http://xn--salvadornuez-jhb.com/vida-y-estilo/relaciones-leche-fria/dos-hombres-un-camino-has-experimentado-el-poliamor/

El poliamor, unos datos básicos

Después de muchas luchas, la sociedad comienza a ser tolerante con los diferentes tipos de amor y sexualidad, pero la posibilidad de tener más de una pareja continúa siendo un tabú. La concepción de ‘amor verdadero’ actualmente sigue estando ligada a la dualidad, aunque la infidelidad y los divorcios son cada vez más frecuentes. ¿Es el poliamor una posibilidad válida para superar esos inconvenientes y para seguir el paso al ritmo del mundo? 

Los cambios sociales de las últimas décadas han impulsado una reestructuración de la pareja tradicional constituida por un hombre y una mujer. Hoy hay muchos tipos de relaciones, uno de los más novedosos es aquel que incluye a más de dos personas en la relación, es decir, hay por lo menos tres personas que, con pleno consentimiento de todos los involucrados, comparten una relación íntima, amorosa, sexual y duradera; a este tipo de relación se le conoce como poliamor. 

Al igual que la pareja tradicional, este nuevo tipo de relación requiere compromiso, comunicación, respeto y cuidado mutuo, solo que en este caso esos requerimientos se presentan en múltiples dimensiones. 

Los requisitos mínimos del poliamor son “más de un compañero” y “amor”, esto quiere decir que las relaciones sexuales sin compromiso, orgías anónimas, amoríos, prostitución e intercambios de pareja (swinging) no aplican en la definición de poliamor, porque no se involucran sentimientos o amistad y en la mayoría de estos casos se está hablando de infidelidad. Aunque la práctica ‘swinger’ no implique infidelidad, porque requiere el consentimiento de ambas partes de la pareja, sigue sin existir el vínculo amoroso. 

Tipos de poliamor 
• Polifidelidad: está constituida por múltiples relaciones románticas en las que el contacto sexual se restringe a los miembros específicos del grupo, es decir, no es una relación abierta. 
• Relación grupal o matrimonio grupal: una persona se casa con varios esposos (poliandria) o varias esposas (poliginia); estos a su vez pueden estar o no casados y mantener relaciones entre sí. 
• Redes de relaciones: cada persona puede tener varias relaciones en diferentes grados de importancia con diferentes personas. 
• Relación mono-poli amorosa: uno de los miembros es monógamo pero acepta que el otro tenga más relaciones amorosas. 
• Relaciones jerárquicas: existe una relación primaria y una secundaria, como ocurre en la mayoría de matrimonios abiertos. 
• Arreglos geométricos: el nombre del tipo de relación lo da el número de personas involucradas y su relación de conexión, como en el caso del trío o la cuadra. El mismo principio funciona para las relaciones ‘V’, ‘N’ y ‘W’, donde el vértice coincide con el individuo con dos conexiones. 
• Relaciones de tribu: un grupo de personas que pertenecen a una misma identidad y mantienen relaciones amorosas y sexuales que obedecen a redes complejas propias del clan. 

Éxito y fracaso 
Aun no existe un estudio serio acerca del poliamor, así que cualquier comparación entre las relaciones mono y poli es meramente anecdótica y carente de un contexto científico. Sin embargo, la satisfacción dentro de la relación y la durabilidad de la misma podrían ser dos indicadores de éxito. 

Las críticas al poliamor se basan principalmente a la fugaz duración de la relación, pero ello ocurre porque está siendo medida con el metro de la monogamia, en la que el éxito reposa en la eternidad, “te amaré por siempre” es la consigna fundamental, aunque los índices de infidelidad sean altísimos y en muchas ocasiones se mantenga el matrimonio por guardar las apariencias. 

El poliamor está en función de la practicidad, es mucho más fluido que el matrimonio tradicional y, aunque no dure por siempre, suele ser clasificado como exitoso porque puede terminar sin la amargura que acompaña a muchas de las rupturas de los matrimonios monógamos. 

Fidelidad 
Definición monógama: el compromiso con un amor exclusivo, tener relaciones sexuales o amorosas con otras personas mientras dure la relación es prohibido para ambas partes. 
Definición poliamorosa: honestidad con cada uno de los compañeros, adhiriéndose a los compromisos establecidos con cada uno de ellos. 
La posibilidad de convertirse en un poli descansa percibir el amor de terceros como un enriquecimiento a la vida de pareja, más que como una amenaza. “Si amas algo, déjalo libre; si regresa es tuyo, si no, nunca lo fue”, es el refrán que mejor se adapta a la definición de poliamor. 

Fuente: www.fucsia.co

Las claves de las relaciones ocasionales

Que si llega el verano y la falta de ropa nos hace ver más atractivos, que si llega el invierno y la necesidad de calor nos hace buscar compañía...la verdad es que poco importa la estación del año, lo cierto es que la oportunidad para una relación casual siempre está sobre la mesa. Pero ¿sabes manejar el asunto?,  te damos las claves fundamentales de las relaciones ocasionales, para que no te despistes y acabes metido(a) en un compromiso indeseado. 

1. Una relación casual surge cuando por algún motivo ninguna de las dos personas busca un compromiso, por eso la primera clave es estar en la misma sintonía. Si tu quieres algo serio pero el otro(a) no, entonces olvídalo, acabarás envuelto(a) en un montón de emociones no correspondidas y seguro el resultado final será un corazón roto

2. Una relación casual se caracteriza justo por eso: la ausencia de formalidad, por lo tanto el compromiso en este tipo de encuentros no cabe. El otro no "debe" hacer nada, ni tiene por qué acompañarte a cualquier sitio, las claves de una relación seria no aplican en el sexo ocasional

3. Las relaciones ocasionales deben manejarse con relax, hay que dejarlas fluir, se ven cuando ambos quieren y pueden sin demandar demasiado. Tampoco esperes muchas atenciones, mensajes o largas llamadas telefónicas, ninguno de los dos busca algo estable, al menos hasta ahora

4. La cuarta clave es muy importante: relaciones casuales y tus amigos y familia no van juntos. Tu no le presentas a tus padres a un rollito del momento, ni dejas que tus amigas íntimas conozcan al tipo con el que sabes que no durarás ni dos meses. Reserva esos momentos para alguien con quien realmente desees estar a largo plazo

5. Si es alguien con quien te agrada compartir ciertas cosas pero que claramente no se convertirá en una relación seria, entonces no sacrifiques tu vida social. Es bueno pasar algún tiempo juntos, pero no centres todos tus momentos libres en esa persona o acabarás liándote más de lo que deseas

6. Sal, diviértete y experimenta, pero no proyectes tus deseos y anhelos sobre esa persona sin saber si él/ella piensan lo mismo. No todas las relaciones están destinadas a la formalidad, por el contrario la mayoría son pasajeras, ¡por eso no te compliques!

7. Aplica la filosofía de Carpe Diem, vive el momento, recuerda que todas las relaciones comienzan como casuales y no hay que sentir remordimiento si al cabo de algunas semanas te das cuenta que esa persona simplemente no te interesa lo suficiente

8. Si la relación termina porque el otro así lo decidió, tómalo con calma y sigue tu vida. Las relaciones ocasionales son compañía momentánea, alguien nuevo para conocer y divertirte y en muchas ocasiones se convierten en un nuevo amigo(a) si ambos tienen la madurez necesaria, por eso aprovecha lo que te ha dejado y continúa con tu vida sin tristezas ni culpas


Fuente: http://relaciones.uncomo.com/articulo/las-claves-de-las-relaciones-ocasionales-10385.htmlhK

Como manejar una relación liberal en 8 tips

Para muchos las relaciones liberales suenan a locura e inestabilidad, mientras que para otros son la solución perfecta para reducir los conflictos y aprender el arte de dar espacio a la pareja.

Ciertamente muchos piensan que el hecho de vivir en pareja te obliga a pertenecer a esa persona, obviando que seguimos siendo nosotros mismos aunque estemos en una relación. Pero ¿es posible avanzar con una relación liberal? Pues depende. En unComo.com te damos algunos consejos para que descubras cómo manejar una relación liberal sin morir en el intento.


1. Las relaciones liberales son aquellas en las que la pareja no se siente atada, teniendo la libertad para salir con sus amigos, disfrutar de reuniones sociales y realizar cosas con absoluta libertad y sin tener que consultar a su pareja. Solo en algunos casos las relaciones liberales pueden incluir también frecuentar a otras personas, aunque no siempre es lo habitual.

2. Primero que nada debes saber que las relaciones liberales no son para todo el mundo. Si eres alguien dependiente emocionalmente de tu pareja, celoso o inseguro no vale la pena siquiera que intentes mantener una relación liberal pues ésto te desgastará y afectará emocionalmente de forma importante.

Asume que no es para ti, convérsalo con tu pareja y si no llegan a un acuerdo piensa seriamente en el rumbo de la relación, pues el resultado no será positivo.

3. La primera clave para manejar una relación liberal es la comunicación. Existen muchos tipos de relaciones liberales ¿cuál es la suya?. Establecer los límites es muy importante para que ambos estén claros.

Hay parejas establecidas de manera formal que simplemente viven su vida social sin tantas ataduras, saliendo con sus amigos, compartiendo con su entorno sin la necesidad de estar siempre juntos. Hay otras en las que, además de esto, no hay ningún compromiso de fidelidad.

Sea cuál sea el caso, ambos deben saber dónde están metidos y cuáles son los límites.

4. Si has decidido mantener una relación liberal, los celos y las inseguridades no tienen cabida. Es importante confiar en la pareja y entender que mayor libertad no necesariamente implica más libertinaje. Una vez que han definido los códigos de la relación, ambos deben estar claros de cuál es el panorama, por lo que no queda más que confiar.

5. Manejar una relación liberal de forma exitosa implica saber dar espacio a la pareja. Espacio para que viva como desee, espacio para que tenga su vida social al margen de la relación si lo quiere, espacio para que se ahorre explicaciones cuando lo crea necesario.

Es importante entender que no todo el mundo puede manejar esta situación, por lo que hay que estar dispuestos a ceder, negociar y entender.

6. La relaciones liberales se caracterizan justamente por la libertad que hay en la pareja, por lo que es muy importante que ninguno de los dos se sienta atrapado. Aprender a dar libertad es fundamental en este tipo de uniones.

7. Trabaja también en la comunicación sexual y en la química, para hacer que la conexión en el plano íntimo sea potente e intensa. Ésta es una buena forma de mantenerte cerca de tu pareja y crear una relación sólida más allá de los convencionalismos sociales.

8. Todos estos consejos para mantener una relación liberal merecen la pena de ser aplicados cuando realmente existe una unión sólida en la pareja. Pero, si más que una relación liberal se trata de algo casual o de un "rollito" temporal, este tipo de relaciones deben ser manejadas de otra forma.

Fuente: http://relaciones.uncomo.com/articulo/como-manejar-una-relacion-liberal-19846.html

¿Qué es el dogging?

Este resumen no está disponible. Haz clic en este enlace para ver la entrada.

Declaración de Derechos de las Relaciones

(Traducción de More than two)

Allá por 2003, se publicó por primera vez en este sitio la "Propuesta para una Declaración de Derechos de las Parejas Secundarias". Dirigida a parejas secundarias en relaciones con una jerarquía impuesta, esta declaración estaba pensada como una lista de cosas que era razonable esperar de una relación, incluso para las personas en una posición secundaria.

Cuando estábamos trabajando en el libro More Than Two, Eve Rickert y yo ampliamos esta idea a una declaración de derechos de las relaciones en general. Esta declaración se inspira en textos sobre violencia doméstica y maltrato, porque en las relaciones de maltrato es donde se ve con mayor claridad cuándo se están violando los derechos de alguien.

Puedes ejercer estos derechos sin reproches, culpas ni remordimientos.

En todas las relaciones íntimas, tienes derecho:
A no sufrir coerción, violencia ni intimidación.
A escoger el nivel de implicación e intimidad que quieres.
A retirar tu consentimiento a cualquier forma de intimidad en cualquier momento.
A que te digan la verdad.
A decir "no".
A mantener y expresar puntos de vista discrepantes.
A sentir todas tus emociones.
A sentir y comunicar tus emociones y necesidades.
A decidir los límites de tu privacidad.
A establecer límites claros a los compromisos que adquieres.
A buscar un equilibrio entre lo que aportas a la relación y lo que recibes de ella.
A saber que tu pareja trabajará contigo para resolver los problemas que surjan.
A escoger si quieres una relación monógama o poliamorosa.
A crecer y cambiar.
A cometer errores.
A terminar una relación.

En las relaciones poliamorosas, tienes derecho:
A decidir cuántas relaciones quieres.
A escoger a tus propias parejas.
A estar en igualdad de condiciones con cada una de tus parejas a la hora de decir que forma tendrá tu relación con esa persona.
A escoger el nivel de tiempo y dedicación que le ofrecerás a cada relación.
A entender claramente las reglas que se aplicarán a tu relación antes de entrar en ella.
A hablar con tus parejas sobre las decisiones que te afectan.
A tener tiempo a solas con cada una de tus relaciones.
A disfrutar de pasión y momentos especiales con cada una de tus relaciones.

En una red poliamorosa, tienes derecho:
A escoger el nivel de implicación e intimidad que quieres con las otras relaciones de tus parejas.
A que te traten con cortesía.
A buscar el mutuo acuerdo.
A tener relaciones con personas, no con otras relaciones.
A que se respeten los planes que has hecho con tu pareja, por ejemplo, a que no se cambien en el último momento por razones poco importantes.
A que se te trate como a un igual del resto de personas, no como a un subordinado.

Fuente: http://externos.poliamormadrid.org/posts/declaracion-de-derechos-de-las-relaciones.html

jueves, 25 de diciembre de 2014

Tipo de vida liberal (videos)

Aqui os dejamos un conjunto de videos que explican lo que son las parejas swinger. Traducido al mundo homosexual, es lo que llamariamos las parejas liberales. Creo que es un semi-documental, que puede ayudar mucho a los no iniciados en estas lides a comprender lo que es una relación liberal. Una de las bases para el juego de los cuernos, puesto que se trata de interactuar sexualmente con otros que no sean tu pareja. Espero que lo disfrutéis y que os sirva de ayuda

jueves, 4 de diciembre de 2014

Parejas abiertas (critica con humor)



Continuando con el tema de la semana pasada, que al parecer levantó bastantes opiniones encontradas, abordo esta vez el escabroso asunto de las parejas abiertas, muchas veces confundido con la poligamia y con la infidelidad (si bien puede hablarse de conceptos conectados, en la práctica no tienen nada que ver).

Para aclararnos un poco y no hacernos la picha un lío, en los modelos imperantes de pareja abierta técnicamente no existe infidelidad. Bajo unas reglas más o menos consensuadas los dos miembros de la pareja acceden a mantener relaciones sexuales con otras personas. No hay engaño, por lo tanto, sino que nos referimos una conducta pactada. Tampoco puede hablarse de poligamia, puesto que no se trata de tener varias relaciones paralelas, sino de varias parejas sexuales secundarias en torno a una principal que si bien no ostenta la exclusividad sexual, sí la afectiva. De hecho, uno de los requisitos más comunes a la hora de establecer parejas abiertas es aquel de no pasar más de una noche con la misma persona (no vaya a ser que empieces a sentir algo, mari).

Las relaciones abiertas se llevan y mucho, y buena prueba de ello es que el mismísimo Facebook decidiera incluirlo en el abanico de sus estados de pareja. Resulta que los habitantes de la era moderna piensan que la mejor manera de mantener una relación amorosa es pasarse eso de la fidelidad por el forro, reconocer que ser fiel es imposible. Como dice un amigo mío, no puedo concebir contemplar la misma polla durante toda mi vida. Y esto no es del todo descabellado: el adulterio y la infidelidad siempre han existido, no sólo entre los humanos sino en varias especies animales. O sea, que se pasa al mira, cari, somos novios, nos queremos, pero podemos acostarnos con quien nos salga de la narices. Es genial, ¿no?. 

Es cojonudo, claro que sí, si no fuera porque en multitud de ocasiones (ojo, que no digo en todas) las relaciones abiertas no son más que un subproducto del miedo y de la dependencia, en las cuales Fulanito le propone a Menganito practicar el amor libre; y como Menganito está enamorado hasta las trancas de Fulanito y teme perderlo, accede a regañadientes. Así, mientras Fulanito mantiene relaciones sexuales conjuntas hasta con su charcutero de confianza, Menganito se queda en casa tejiendo un telar, pensando en si sería capaz también de acostarse él con otro para disfrutar de esa libertad sexual que no ha pedido pero le ha sido concecida por obra y gracia del espíritu de la churra inquieta y que, en realidad, cambiaría con los ojos cerrados por una relación de pareja fiel de las de toda la vida. No son pocos los que optan por el modelo de pareja abierta debido al hecho de que no pueden conseguir que las personas de las que están enamoradas les sean fieles por completo. Lo cual no quiere decir, necesariamente, que estén de acuerdo con la pluralidad sexual de sus novietes, sólo que prefieren resignarse y admitirla como válida.

Que yo no estoy diciendo que las parejas abiertas estén abocadas al fracaso. Desde luego que no. Pero tampoco nos confundamos: en una pareja y en una ruptura influyen multitud de factores. Del mismo modo que el hecho de tener una relación de fidelidad no garantiza que la pareja funcione, el hecho de que una pareja sea abierta tampoco le garantiza mayor éxito ni mayor longevidad. Y esto lo digo porque mucha gente defiende el discurso liberal de que únicamente los modelos de relación abierta son los prósperos, que los tradicionales modelos de pareja cerrada son “antinaturales”, “represivos”, “hipócritas” y no llevan a ningún sitio, y asumen que mantener una relación de pareja cerrada y completamente fiel es imposible. Parece que si tienes una relación abierta, automáticamente tus problemas de pareja desaparecen y pasas a vivir en el Mundo de la Piruleta junto a los osos amorosos. Y no.

Hay culturas en las que las relaciones de pareja no exigen la fidelidad total de sus miembros: la infidelidad esporádica se encuentra regulada socialmente y es aceptada. Por tanto, es posible que el ser humano mantenga relaciones de pareja abiertas con éxito. Pero es preciso no perder de vista que nosotros no vivimos en otra cultura, sino en ésta. Y en esta cultura se nos ha enseñado que la fidelidad es un elemento, sino imprescindible, muy importante para que las relaciones funcionen como es debido; valoramos muchísimo que una persona nos conceda el don de la especialidad y de la exclusividad. Puede que las relaciones cerradas constriñan a las personas y las obliguen a sublimar sus pulsiones sexuales e incluso es probable que esto afecte negativamente al curso de la relación. Pero las relaciones abiertas, por lo general y dado que no se construyen sobre parámetros adecuados, contribuyen a fomentar las inseguridades en sus cónyuges, pueden generar remordimientos, problemas y rencillas y en muchos casos se convierten en competiciones en las cuales los cónyuges juegan a comprobar a cuántos tíos pueden cepillarse con el fin de establecer una jerarquía. Yo soy más guay que tú y estoy mucho más bueno porque follo más que tú.

Para que quede claro, insisto, con todo esto no estoy afirmando que las parejas abiertas no puedan funcionar. No. Pero para su correcto funcionamiento necesitan de una serie de condiciones que no creo que las personas de estas sociedades podamos llegar a cumplir. La educación que hemos recibido, los conceptos de amor romántico, la sempiterna necesidad que tenemos de sentirnos especiales, el hecho de que, erróneamente, nuestra autoestima depende de otras personas y muy concretamente de nuestra pareja, la dependencia o la necesidad de aprobación (características todas ellas muy comunes) hacen que la pareja abierta se constituya como una opción muy lejana, casi utópica. Los planteamientos que un tipo de relación así exige no se dan en nosotros con tanta frecuencia como nos gusta pensar (o sea, que por mucho que le pese a quien le pese, repito aquello de que un buen número de individuos, que no todos, insisto, se las dan de liberales cuando en realidad no lo son). Somos seres sociales y nuestra cultura y ámbitos de socialización han alcanzado una importancia que supera a nuestra biología pura. La naturaleza social es en nosotros tan importante como la animal.

En definitiva, creo que es posible que los modelos de pareja abierta funcionen. Pero también creo que muy pocos de nosotros estamos realmente preparados para aceptar con total entereza las reglas de ese juego.

Fuente: http://amarentiempos.universogay.com/parejas-abiertas__28072010.html